
Meo Rip Curl Pro Portugal
Tubos y Presion en Supertubos: La Elite del surf se cita en el Meo Rip Curl Pro
Cuando el Atlántico Norte despierta, Supertubos no perdona. La icónica playa lusitana de Peniche vuelve a convertirse en el epicentro del surf mundial con la disputa del MEO Rip Curl Pro Portugal, la parada del Championship Tour (CT) de la World Surf League (WSL) que marca el ritmo y las aspiraciones de la élite internacional.
Con una ventana de competencia abierta del 16 al 25 de octubre, el famoso “European Pipeline” ha regalado en sus jornadas iniciales condiciones de pura fuerza: orilleros pesados, secciones cambiantes sobre los bancos de arena y una lectura de marejada que exige precisión milimétrica en el takeoff.
El inicio de la competencia dejó en claro que nadie puede regalar medio metro en la remada. En la categoría masculina, las primeras rondas vieron actuaciones sólidas de los pesos pesados. El campeón defensor y actual referente de la armada brasileña, Yago Dora, junto a nombres de la talla de Gabriel Medina, Ítalo Ferreira y el estadounidense Griffin Colapinto, impusieron su ritmo en tubos profundos para avanzar a las instancias de eliminación directa.
Por el lado de la categoría femenina, el nivel no dio tregua. Surfistas de la nueva generación como Caitlin Simmers y la australiana Molly Picklum mostraron un commitment total atacando las secciones más críticas de la ola, mientras que las cartas locales encendieron a la tribuna en la playa.
Uno de los grandes atractivos de esta edición en Peniche ha sido la fuerte presencia de competidores portugueses en el cuadro principal. Surfistas como Frederico Morais, Guilherme Ribeiro y Francisca Veselko metieron presión desde el primer heat, demostrando el conocimiento fino que tienen de este pico de arena tan traicionero.
Con los cruces de cuartos de final ya perfilados, competidores y fanáticos mantienen la mirada puesta en el parte meteorológico. Los jueces de la WSL analizan minuciosamente los vientos y la dirección del swell para lanzar el llamado definitivo (call day) que coronará a los nuevos reyes de Supertubos.
En un circuito donde cada punto suma en la carrera al WSL Finals, ganar en suelo europeo representa un golpe sobre la mesa definitivo para cualquier pretendiente al título mundial. Peniche promete más tubos, caídas espectaculares y una recta final no apta para cardíacos.



