
Murió Gonzalo Balado, el surfista marplatense que hizo del océano su forma de vida.
El mundo del surf recibió con profundo pesar la noticia del fallecimiento de Gonzalo Balado, surfista nacido en Mar del Plata que había elegido Rapa Nui como lugar de residencia y que encontró en el océano una de sus grandes pasiones.
La comunidad surfista argentina despide a uno de los tantos marplatenses que llevaron consigo el vínculo con el mar más allá de las costas de nuestra ciudad.
Balado, de 40 años, vivía desde hacía varios años en Rapa Nui (Isla de Pascua), Chile, donde continuó desarrollando su relación con el surf y con el océano. Allí era conocido por su cercanía con la comunidad local y por una vida fuertemente ligada a las actividades náuticas.
El pasado 11 de agosto, mientras practicaba surf en una zona de rompientes y rocas, sufrió una emergencia en el agua. Los equipos de rescate acudieron al lugar e intentaron reanimarlo durante varios minutos, pero lamentablemente no pudieron salvarle la vida.
Para quienes conocen la cultura del surf, la historia de Balado representa también la de muchos deportistas marplatenses que construyen su vida alrededor del océano.
Mar del Plata, considerada la Capital Nacional del Surf, fue el punto de partida de su vínculo con las olas. Con el tiempo, ese camino lo llevó hasta uno de los lugares más singulares del planeta para cualquier amante del mar: Rapa Nui.
La isla, famosa por sus moáis y por su cultura ancestral, también posee una fuerte identidad vinculada al océano. Allí Balado encontró un nuevo hogar y continuó disfrutando de las actividades que habían formado parte de su vida.
Además del surf, era un apasionado del buceo y de otras actividades relacionadas con el mar.
La noticia generó tristeza entre surfistas y amigos de distintos lugares. Desde la Asociación de Surf Argentina también se expresaron condolencias por su fallecimiento.
Su historia vuelve a poner en primer plano el fuerte vínculo que existe entre Mar del Plata y el surf. Una relación que trasciende las competencias y los resultados deportivos y que, para muchos, constituye una verdadera forma de vida.
Gonzalo Balado encontró su lugar en el mundo entre tablas, olas y océano. Desde Mar del Plata hasta Rapa Nui, llevó consigo una pasión que había nacido en las costas argentinas.
Desde la comunidad del surf argentino, el recuerdo y el respeto para Gonzalo, su familia, sus amigos y todos aquellos que compartieron con él su pasión por el océano.



